lunes, 2 de marzo de 2015

EL BIEN COMÚN, LA FUNCIÓN POLICIAL Y LA POLICÍA PREVENTIVA

Como al consultar a algunos oficiales de carabineros sobre cual, estimaban ellos,
era el fin ultimo perseguido por la policía preventiva y responderme ellos que es él “bien
común “, y por hacer escuchado en algunos discursos y leído en algunos artículos e
informes de que es el “bien común” tal objetivo ultimo, es que estime conveniente
incursionar en este tema, para desmenuzar las ideas y provocar, si es posible, la claridad
en torno a tan delicado problema.

NOCIONES SOBRE “EL BIEN COMÚN” (1)


Concepto del” bien común” en el pensamiento de Aristóteles
a.- BIEN COMÚN; por de pronto es preciso tener en cuenta que todo conocimiento
y toda facultad ejercida por el hombre tiene un fin, y que este fin es el bien. No hay
conocimiento ni facultad que tenga el bien y el mal por objeto. Luego si el fin de todas las
facultades humanas es bueno, es incontestable que el mejor fin pertenecerá a la mejor
facultad.
b.- EL BIEN, FIN DE LA SOCIEDAD Y DEL ESTADO;(polis) El bien es digno de ser
amado por un solo hombre, pero es más bello cuando lo es por naciones y por estados
(polis).
Por eso el sumo bien corresponderá a la ciencia suprema y por excelencia directora
de las otras. Y tal parece ser la política.
Es evidente que el estado (polis) existe por naturaleza y que el hombre es por
naturaleza animal político... y más que todo otro animal que vive en sociedad. Porque la
naturaleza no hace nada en vano; ahora bien, solo el hombre, entre los animales posee
razón... y el lenguaje sirve para demostrar lo útil y lo dañoso, y por eso también lo justo y
lo injusto, lo que es propio de los hombres respecto de los otros animales; el tener solo el
sentido del bien y el mal, de lo justo y de lo injusto.
Sin embargo, también el interés lleva hacia la comunidad..., porque convienen los
hombres que para vivir bien es necesario mantener la comunidad política.
Pero no solamente para vivir, sino más bien para vivir bien. Pues todos hacen todo
por amor de los que les parece bien, es evidente que todas las asociaciones tienen a un
bien, y tienen sobre todas, al bien supremo entre todos, la que es la suprema entre todas
y comprende a todas las otras, que es la que se lama estado (polis)y sociedad política.
Así resulta también manifiesto que la polis que verdaderamente lo es, y no solo
nombre, debe preocuparse de la virtud, porque sino, la comunidad se convierte en una
alianza que solo se diferencia localmente de aquellas en que los aliados son lejanos, y la
ley en un convenio, como dice Cofron el sofista, en una garantía de los derechos de unos
y de otros, pero deja de ser capaz de hacer a los ciudadanos buenos y justos...
Es claro, pues, que la polis no es una comunidad de lugar y cuyo fin sea evitar la
injusticia mutua y facilitar el intercambio, todas estas cosas sé darán necesariamente, sin
duda, si existe la polis, que es una comunidad de casa y familias con el fin de vivir bien,
de conseguir una vida perfecta y suficiente. Esta no podrá realizarse, sin embargo, sin
que los ciudadanos habiten en un mismo lugar y contraigan entre sí los matrimonios,
pero estas cosas son medias para el fin de la polis: es vivir bien. La polis es la comunidad
de familias y aldeas en una vida perfecta y suficiente, y esta es, a nuestro juicio, la vida
feliz y buena.


El” bien común” según Santo Tomas de Aquino. (2)
El texto que se transcribe contiene los principales apartados del estudio que bajo él
titulo “el bien común según santo tomas” se incluye como apéndice II, tomoVIII, de la
“suma teológica de Santo Tomas de Aquino”, Ed.biblioteca de autores cristianos, Madrid,
1956.pag.755 y siguientes.
a.- Concepto.
Con la misma evidencia primera con que se impone la idea del bien, como fin y
objetivo, en todo obrar voluntario del hombre singular, se presenta la idea de un bien

común en el obrar solidario y comunitario de los individuos, siempre que estos se unen
entre sí y de cualquier modo actúan su natural al instinto de sociabilidad.
El bien común corresponde exactamente, en la vida y actividad ética de la persona
singular, con funciones enteramente equivalentes.
Ante todo se presenta con los mismos caracteres esenciales de fin y bien propios de
cada sociedad, de principio objetivo informador y determinante de cada organización
social. También es la natural indigencia y necesidad de perfección la que mueve a los
hombres a constituirse en sociedad.
El hombre necesita de la sociedad para su perfección, para su bien. Hay mil suertes
de bienes, de objetivos y finalidades, que el hombre no puede conseguir aisladamente,
sino uniendo sus esfuerzos en un que hacer y actividad en conjunto. Por eso se reúnen
en sociedad con vistas a un bien común de todos ellos, como su propio fin. Tal bien no
puede ser para uno solo, ya que no les es dado alcanzar sino en unión con los demás. Es
el bien de todos y cada uno, sin excluir a nadie. Y a la vez es la finalidad de la sociedad
en cuanto tal, como constituyendo una unidad de orden, al unir los esfuerzos de todos
los particulares en una aspiración común.
Surge de aquí la noción del bien común como una categoría de bien, propia de la
social. Sus características esenciales son la unidad, puesto que es meta y aspiración
única, igual para todos los individuos, y la universalidad o totalidad, por el hecho de ser un
bien común que engloba los bienes de todos los individuos; social no puramente
personal; publico, no privado. Y se comprende que esta idea del bien como se imponga,
como principio directivo y ley vital, dondequiera que aparezca una nueva forma social.
Pero la indigencia de bienes en el hombre es grande, y múltiples son las
necesidades que la llevan a constituir diversas formas de sociedades, según los
diversos modos como necesita del concurso de los demás:
Desde la sociedad familiar, la más natural de todas, pasando por las sociedades
libres, industriales, culturales, deportivas, mercantiles, políticas o asociaciones religiosas,

culturales deportivas, hasta las sociedades de derecho publico el municipio, la provincia
ola sociedad perfecta: Estado, iglesia; por ultimo la sociedad universal de la humanidad
entera, o la sociedad trascendente, el universo creado por dios.
Todas ellas tienen su correspondiente bien común, causa final o primer principio
impulsor que ha movido a la constitución de las mismas y dirige las actividades de sus
miembros. Uno es el bien común de la sociedad domestica, otro del municipio, del
sindicato profesional o de la sociedad mercantil o cultural, porque los hombres persiguen,
a través de esas varias agrupaciones, distintas clases de bienes, que no les es dado
alcanzar sin la cooperación de los demás.


EL ESTADO Y EL BIEN COMÚN
....Santo Tomas enseñaba que el bien común temporal y fin de la sociedad política
ha de consistir, de una manera genérica, en la suficiencia perfecta de medios de vida
para toda multitud, es decir, en la abundancia perfecta de bienes, materiales, intelectuales
y morales y medios de toda clase que los individuos deben encontrar en la sociedad para
su perfección humana y el desarrollo pleno de su personalidad; formula equivalente a la
idea del bien humano perfecto o bienaventuranza eterna, o más bien como medio para
alcanzar este destino sobrenatural de la otra vida. Sin duda debe entenderse en sentido
dinámico este cúmulo o abundancia de bienes, como un fin o ideal al cual la sociedad
debe tender, aunque no siempre pueda ofrecer esto a los individuos.
Mas las diversas clases de bienes que este bien humano comprende han de
escalonarse jerárquicamente y en una subordinación interna que marca el valor e
importancia de los mismos en los objetivos de la sociedad. Santo tomas afirmaba que
este bien común esencialmente consiste en la vida virtuosa de la multitud, fin primario del
hombre en esta vida de toda sociedad política. Os valores morales son, pues, los que
ante todo el estado debe promover y defender para la paz y felicidad de los pueblos.
Estos son principalmente los valores de justicia y caridad. Por eso se suelen expresar
comúnmente, en el únicamente y en los textos pontificios, bajo las formulas del orden, la
paz, concordia de los ciudadanos, su seguridad política, la tranquilidad convivencia en el
orden, como metas objetivas que el estado debe garantizar y sin los cuales ni siquiera
podrá subsistir la sociedad organizada.

En pos de este primer grado tiene los valores y bienes de cultura, los medios de
educación y formación intelectual, técnica y científica, el progreso de las ciencias y de las
artes, en los que ha de consistir integralmente y, como en segundo plano, el bien común
solo en tercer lugar y de una manera instrumental hace consistir el angélico el bien común
en el bienestar material o bienes económicos. El santo, pues, considera esta “suficiencia
de bienes materiales “o prosperidad económica como factor “instrumental y secundario
“de la organización del bien común. No obstante, es bien comprensible que este aspecto
económico concentre sobre sí los más apremiantes y agobiadores cuidados de todo buen
gobernante. Un mínimo de bienestar material es la base y condición indispensable para
todos los otros bienes, y en tal sentido son esos bienes materiales la piedra angular de
todo el edificio social, “su uso, decía el angélico, es necesario para la practica de la virtud”


EL BIEN COMÚN DE LA ENCÍCLICA “PACEM IN TERRIS”, DE JUAN XXIII
(3)
a.- OBLIGA AL CIUDADANO; todos los individuos y grupos intermedios tienen él
deber de prestar su colaboración fundamental de que todos ellos han de acomodar sus
intereses a las necesidades de los demás, y de que deben enderezar sus prestaciones
en bienes o servicios al fin que los gobernantes han establecido, según normas de
justicia y respetando los procedimientos y limites fijados para el gobierno.
Los gobernantes, por tanto deben dictar aquellas disposiciones que, además de su
perfección formal judiciales ordenen por entero al bien de la comunidad o puedan
conducir a el.
b.- OBLIGA TAMBIÉN A LOS GOBERNANTES.- la razón de ser de cuantos
gobiernan radica por completo en el bien común. De donde se deduce claramente que
todo gobernante debe buscarlo, respetando la naturaleza del propio bien común y
ajustando al mismo tiempo sus normas jurídicas a la situación real de las circunstancias.
c.- DEBE REDUNDAR EN PROVECHO DE TODOS.- añádase a esto que todos los
miembros de la comunidad deben participar en el bien común por razón de su propia

naturaleza, aunque en grados diversos, según las categorías, méritos y condiciones de
cada ciudadano - por este motivo, los gobernantes han de orientar sus esfuerzos a que el
bien común redunde en provecho de todos, sin preferencia alguna, por personas o grupo
social determinado, como lo establece ya nuestro predecesor, de inmortal memoria, león
XIII: no se puede permitir en modo alguno que la autoridad civil sirva al interés de uno o
de pocos, porque esta constituida por el bien común de todos. Sin embargo, razones de
justicia y equidad pueden exigir, a veces, que los hombres de gobierno tengan especial
cuidado de los ciudadanos más débiles, que pueden hallarse en condiciones de
inferioridad, para defender sus propios derechos y asegurar sus legítimos intereses.



DEBERES DE LOS GOBERNANTES EN ORDEN AL BIEN COMÚN (4).
Defender los derechos y deberes del hombre.
En la época actual se considera que el bien común consiste principalmente en la
defensa de los derechos y deberes de la persona humana. De aquí que la misión
principal de los hombres de gobierno deba tender a dos cosas; de un lado, reconocer,
respetar, armonizar, tutelar y promover tales derechos; de otro, facilitar a cada ciudadano
el cumplimiento de sus respectivos deberes. Tutelar el campo intangible de los derechos
de las personas humanas y hacerle llevadero el cumplimiento de sus deberes debe ser
oficio esencial de todo poder publico.
Por eso, los gobernantes que no reconozcan los derechos del hombre y los violen,
faltan a su propio deber y carecen, además de toda obligatoriedad las disposiciones que
dicten.
1.5. - EL BIEN COMÚN, SEGÚN EL GOBIERNO DE CHILE (2).
El gobierno de Chile, en su “declaración de principios “señala que el fin del estado
es él “bien común general”.
11
“El fin del estado es el fin común general, definido por la propia junta de gobierno de
condiciones sociales que permita a todos y a cada uno de los chilenos alcanzar su plena
realización personal”.
Mas adelante, en esta misma declaración de principiases señala:
...”el bien común no es, pues, el bien del estado. Tampoco es el bien de la mayoría,
y mucho menos el de una minoría. Es el conjunto de condiciones que permita a todos y
cada uno de los miembros de la sociedad alcanzar su verdadero bien individual. El bien
común se orienta a posibilitar la obtención de los bienes individuales de los hombres,
pero no de algunos de estado, sean mayoría o minoría, sino de todos y cada uno de
ellos. De ahí que el bien común sea un objetivo que nunca puede completamente,
como tampoco puede lograrse la perfección personal absoluta. Pero señala el estado
una meta hacia la cual debe acercarse en la mayor medida en que las circunstancias lo
permitan.
Constituye un permanente desafío para el estado, en orden a tender
constantemente hacia el objetivo perseguido, aunque su estable plenitud se escape
siempre por la imperfección humana “.
“El derecho aparece entonces como el principal instrumento de que se vale la
autoridad para promover el bien común genera, es decir, para ir configurado de acuerdo a
las cambiantes circunstancias de cada momento histórico el orden o modo de relación y
convivencia mas adecuados, para hacer posible que todos y cada uno de quienes forman
la sociedad alcancen su propio bien personal”.

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